30 de Abril de 2020:
(dedicado a mi gran amigo Enrique, pese a ser fan de los odiosos Lakers😂)
En las últimas semanas hay mucho revuelo entre los aficionados al baloncesto por el maravilloso documental sobre Michael Jordan y sus Bulls (The Last Dance). Para los que rondamos los 50 peligrosamente nos trae recuerdos de la infancia y adolescencia, nuestros pinitos como jugadores, las interminables noches de insomnio para ver el partido que tocase por la TV con el gran Trecet en los ochenta y noventa (y si era un Sacramento Kings contra Washington Bullets pues apretabas los dientes y a por ello, era tu única dosis semanal de NBA), seguir los playoffs leyendo los resumenes detallados de Gigantes, pósters de Julius Erving, Magic, Bird, Kareem, Olajuwon, Jordan; ¿quién en su sano juicio podría ser en la mitad de los ochenta un fan de los Pistons de Detroit si en el Este los Celtics de Bird dominaban con puño de hierro? ¿qué jugador de póster tenían? ¿cómo puedes quererlos cuando son los malvados del documental de Jordan? ¿eras ya un hater que iba a la contra?
Vamos a dar un paseo por memory lane juntos, espero que sea ameno, la idea no es ser exhaustivo con miles de datos, nombres de jugadores y estadísticas pues no soy un estudioso de la NBA, sólo un gran aficionado al baloncesto que se queda fascinado al ver a ciertos jugadores y equipos ejecutar este deporte a un nivel inalcanzable que te hace soñar y sonreír viéndolo.
¿Realmente fue tan impresionante la época de los ochenta y noventa con Bird, Magic y Jordan como mayores estrellas? ¿No será que nos hacemos mayores, recordamos esos años con nostagia magnificando todo lo bueno y en realidad no fue para tanto? Revisemos muy por encima la historia de la NBA para sacar alguna conclusión:
1. Los equipos más dominadores en la liga a gran distancia del resto son los Boston Celtics (17 títulos) y los Angeles Lakers (16 títulos), luego ya encontramos a los Bulls y los Warriors con 6 títulos
2. Si buscamos al jugador cuya foto aparecería bajo la definición de "jugador dominante" deberíamos encontrar a Don Bill Russell, valgan como dato sus 11 campeonatos de 13 jugados o una media de rebotes por partido en toda su carrera por encima de 23 por partido 😲 sí, has leido bien, 11 anillos y 23 rebotes de media
3. En la vastísima categoría de jugadores espectaculares que rompen récords uno tras otro nunca debes olvidarte de Wilt Chamberlain, con sus 100 puntos en un partido, sus temporadas de 50 puntos y 22 rebotes de media por partido con sus 2 títulos de NBA ganados (y salió en una película de Conan)
4. Por último, si hablamos de entrenadores aquí domina Phil Jackson con sus 11 anillos entre los Bulls y los Lakers seguido de cerca por el mítico Red Auerbach y sus 9 campeonatos
Antes de que pensemos en "no sólo los números cuentan", "no has hablado de Lebron, Kobe, Shaq, (rellena aquí tu jugador preferido)", "era otra época" y demás lugares comunes os doy la razón a todos, está muy simplificado pero sirve para centrar el tema como veréis. Luego cuando no habíamos nacido aún muchos, ya había monstruos en las pistas devorando récords, arransando y haciendo auténticas barbaridades baloncestísticas.
¿Qué pasaba en los inicios de los ochenta? Los Angeles Lakers vivían del rédito de sus antiguos títulos iniciales de la NBA (finales de los cuarenta e inicios de los cincuenta) como los Minneapolis Lakers y de su último anillo en el 72, los Celtics tras arrasar en los sesenta (10) habían conseguido sendos títulos en el 74 y 76, siendo el resto de campeonatos ganados por distintos equipos alternativamente. En los banquillos tenemos a Pat Riley y K.C.Jones, en el draft del 79-80 aparecen dos personajes que probablemente os sonarán de algo: Earvin Johnson y su gran rival ya desde el baloncesto universitario, un rubito llamado Larry Bird. Dos personalidades opuestas, dos maneras distintas de jugar al baloncesto pero sin lugar a dudas un disfrute para todo aficionado. No olvidamos a Kareem, Worthy, McHale, Parish por mencionar a algunos de los innumerables jugadores excelentes que formaban parte de ambos equipos. Empieza el showtime y el balancín (mientras un Michael Jordan cualquiera empieza en el 84-85 en los Bulls) : 80 Lakers, 81 Celtics, 82 Lakers, 83 Sixers (con un tal Dr. J 😃), 84 Celtics, 85 Lakers, 86 Celtics, 87 y 88 Lakers, 89 y 90 Pistons 😊😊 ¿de dónde salen estos obretes?
Como adolescentes estábamos asitiendo a una década con los dos equipos más dominantes de la historia de la liga enzarzados en un duelo épico, con dos jugadores sublimes y decisivos que nos dejaban boquiabiertos con sus asistencias, magia, triples y dominio del juego, mientras en un equipo muy del montón se encontraba un portento que batía récords de anotación, ganaba MVPs de la liga y el All Star, era jugador defensivo del año, ganaba el concurso de mates (recuerdas bien, contra Dominique Wilkins) y hacía resoplar a Bird en los playoffs ("Dios se ha disfrazado de Jordan"); todos intuíamos que el 23 de los Bulls iba a dejar huella, pero que el tema de campeonatos le quedaba grande, un jugador no gana títulos (¡qué equivocados estábamos!). No olvido a Houston con sus torres gemelas, Barkley y demás, pero repito, los dos equipos más dominantes y un jugador que abrumaba en TODAS las facetas del juego. La verdad es que sí que nos podemos considerar afortunados, las gafas de la nostalgia son peligrosas pero siendo objetivos: ¡vaya pasada de época para ser aficionado al baloncesto!
Y allí estábamos todos con nuestro Gigantes, nuestros pósters, sin YouTube ni Wikipedia ni Internet enganchados como locos, la mayoría de los Lakers o los Celtics (normal, era una maravilla verlos jugar, cada uno con su estilo), alguno de los Sixers por Dr. J., empezaban a crecer los seguidores de los Bulls por MJ, pero el caso era que yo jugaba al basket, no era un tío alto, no era atlético, no tiraba mal si no me presionaban mucho, así que yo veía a estos cracks y me decía: "un tío de dos metros que bota mejor que cualquier base que haya visto, un tío desgarbado que mete todas tirándose para atrás y te fríe a triples, imposible tener la elegancia y clase de Julius" y de Michael ni hablo, eso siempre ha sido antes, durante y después otro nivel marciano (para mi es el baloncesto hecho persona, nunca he visto jugar a un deporte como a MJ). Los admiraba, los veneraba pero era como ir al Panteón a ver a los dioses.
Llega el año 87 y dan por la TV un partido de los playoffs del Este, la final de conferencia entre los Celtics y los Pistons. A los Detroit Pistons los conocía por las revistas, un equipo rocoso con un base conocido (Thomas, curiosamente nacido en Chicago) pero estábamos en el reinado de los Celtics y los Lakers, salvo contadas excepciones todo el mundo daba por hecho que llegarían a la final. No obstante los Pistons el año anterior habían dado un poco de guerra a los Celtics, cayendo por 4 a 2 finalmente. El partido lo gana Detroit, no recuerdo si fue el tercero, el cuarto o el sexto. Primer partido que les veo y me quedo fascinado: tiene jugadores muy completos y que destacan sin ser megaestrellas (Thomas, Dantley), unos pivots fajadores que cumplen como Rodmann, Mahorn, Salley y Laimbeer, un todoterreno como Vinnie Johnson y un alero que me encandila: Joe Dumars. Todo construido desde la defensa, bajitos a la carrera, tiro de alta precisión y los jugadores al servicio del equipo. Ver a los Pistons te motiva si eres un jugador normal (no mides dos metros o eres un atleta o un genio), es la meta a la que puedes llegar en un mundo ideal ejecutando todo a la perfección, entrenando tu defensa, tu tiro, llevando el juego de equipo a lo máximo. Dumars no es un atleta pero es letal, defiende, corre, si le das un espacio la clava. No tendría pósters pero es más humano que Magic, Bird o Jordan (aún siendo un jugador impresionante y muy top, obviamente). Sigo el final de la serie por las revistas y veo que caen mis Pistons (ya me habían conquistado para siempre) por 4-3 tras dar mucha guerra y obligando a Bird a sacar todos sus ases de la manga (incluido el robo de balón histórico del quinto partido 😠)
Y al año siguiente, como buen Piston disfruto como un enano cuando eliminamos a los Bulls de Jordan (4-1 en segunda ronda) y a los Celtics en la final de conferencia (4-2): ya empezamos a ser odiados por meternos en medio del Bird-Magic. Días antes de la final empieza el ninguneo habitual a los Pistons ("el Este es más fácil", "Magic, Kareem, Worthy,no compares", "primera final, os van a barrer", "sois los Bad Boys, leñadores"), nosotros callados y aguantando, todo muy rollo cultura de currantes blue-collar de las fábricas de coches de Detroit, la peligrosa ciudad de la Motown. Pues acabamos cayendo por 4-3 perdiendo el sexto partido por un punto (con mucha polémica) y el último partido por tres puntos. ¡¡Siempre odiaré de por vida al maldito Michael Cooper con sus calcetines subidos hasta el sobaco y sus triples esquineros!!

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